
Tras vivir in situ la campaña electoral y las elecciones en Italia, uno se da cuenta de la complejidad de la política en el país transalpino. Un país que ha tenido 62 gobiernos diferentes en 63 años algo está haciendo mal, y quizá sea ese el caldo de cultivo para que populistas demagogos y xenófobos como Berlusconi encuentren el apoyo en las urnas.
Todo eso, acompañado de una inestable izquierda que durante muchos años ha estado dando palos de ciego, hace que Italia caiga de nuevo en un pozo que, irremediablemente, le hundirá un poco más.
Lo primero que me sorprendió al llegar a Italia es la resignación de la gente ante lo que tenía que pasar. Lejos de tomarlo como algo permanente, la izquierda se ha organizado en torno a un proyecto que parece prometedor, y del que, a buen seguro, saldrá una nueva esperanza para el país.
El Partito Democratico nace con vocación de futuro, con vocación reformista y europeísta, con la idea de que hay que trabajar mucho para conseguir que la sociedad italiana vuelva a creer en la política, y en que los políticos verdaderamente pueden solucionar los problemas. Queda mucho por hacer, y por convencer, pero he creído percibir que el PD tiene todo esto muy interiorizado, que cuenta con jóvenes para hacer que este proyecto tenga un futuro, y que ha apostado por una manera sensata y serena de hacer las cosas.
Quizá sea Walter Veltroni el líder que necesitaba esta izquierda tan necesaria para Europa. Ahora la labor es unirse a él, y hacer que aparezca ante la opinión pública como un referente en la izquierda, como un hombre del que se puedan fiar, y que sean muchos los que piensen mi fido di te cuando le vean.
El bipartidismo existente en
Sin duda, este nuevo Partito Democratico, junto con
El resultado no se puede disfrazar, no es bueno, Berlusconi ha vuelto al gobierno, pero no se puede calificar de malo, ya que hemos comprobado que la izquierda tiene un gran apoyo social, y que conforma una semilla con mucha vida que nos puede dar un partido integrado en la izquierda europea que devuelva la esperanza a Italia.